Comentaba un tío en una amena plática hace no muchos días, que en sus tiempos de juventud cuando a una persona le ofrecían puestos en el gobierno, ésta contestaba: “Mi papá tiene un restaurant” o “Mi papá es carnicero” o “Mi papá es herrero” o “Mi papá es carpintero”, entre otras cosas. Estas respuestas se debían a que antes había poder adquisitivo y la economía no dependía de los trabajadores del gobierno sino del trabajo y los oficios de las propias familias.
Hoy todo ha cambiado y somos un país que depende de una burocracia pobre. Hoy ya no se rechaza un puesto en el gobierno así como así. Hoy si los burócratas no van al restaurant en la quincena ya no se sacó para la renta del local, si los burócratas ya no compran carne en la quincena ya no salió para comprar productos para la carnicería, si los burócratas decidieron no ponerle protecciones a su casa en la quincena ya no salió para la luz de la herrería, si los burócratas decidieron no arreglar la silla que se rompió en la quincena ya no hubo qué comer en casa del carpintero.
El México de hoy depende de una burocracia pobre. El México de hoy tiene una economía que se activa sólo en las quincenas en que los burócratas tienen lana para ponerle gasolina al carro, viajar en taxi, ir al cine, etc.
Andamos mal y este tipo de broncas generan el estrés y la pesadumbre con que se vive hoy en México. Este tipo de broncas generan a los delincuentes que nos asaltan en las calles, generan la violencia intrafamiliar, generan los suicidios, la depresión y un buen de cosas que tienen tensos a los mexicanos.
Fíjense que nosotros acostumbramos las revoluciones cada 100 años y para que se cumplan los próximos 100 sólo faltan 3. La situación está difícil, hay mucha hambre, mucha enfermedad, mucha pobreza, la bomba está a punto de estallar.
Hoy todo ha cambiado y somos un país que depende de una burocracia pobre. Hoy ya no se rechaza un puesto en el gobierno así como así. Hoy si los burócratas no van al restaurant en la quincena ya no se sacó para la renta del local, si los burócratas ya no compran carne en la quincena ya no salió para comprar productos para la carnicería, si los burócratas decidieron no ponerle protecciones a su casa en la quincena ya no salió para la luz de la herrería, si los burócratas decidieron no arreglar la silla que se rompió en la quincena ya no hubo qué comer en casa del carpintero.
El México de hoy depende de una burocracia pobre. El México de hoy tiene una economía que se activa sólo en las quincenas en que los burócratas tienen lana para ponerle gasolina al carro, viajar en taxi, ir al cine, etc.
Andamos mal y este tipo de broncas generan el estrés y la pesadumbre con que se vive hoy en México. Este tipo de broncas generan a los delincuentes que nos asaltan en las calles, generan la violencia intrafamiliar, generan los suicidios, la depresión y un buen de cosas que tienen tensos a los mexicanos.
Fíjense que nosotros acostumbramos las revoluciones cada 100 años y para que se cumplan los próximos 100 sólo faltan 3. La situación está difícil, hay mucha hambre, mucha enfermedad, mucha pobreza, la bomba está a punto de estallar.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario